Saturday, July 09, 2011

la verdad

Quisiera encontrar una respuesta, salir a la calle y tropezarme con el bien, deseo internarme en la aventura y salir triunfante de mi piel. Espero llegar a otro rumbo, pintar en el cielo una ilusión, dejar este incierto futuro, andar con un simple querer.
Vago inquieto por las calles, con mi botella de vino y mi corazon en la mano, deseando algo que no tengo, sin saber que es lo que busco, me orillo en un alma sin rostro, en un placer sin comienzo y pierdo todo lo que algún día quize, lo que antes me hizo feliz.
Lloro por una falta de ausencias, por un amargo despertar, por saber que quiero algo, que nunca más voy a querer. Después de todo lo vivido y lo que pude aprender, busco olvidar sus enseñanzas, y perderme en el ayer.
Castigo la pena de mi alma y busco redimir mi piel, encarno profundamente mi sentido de deber, sin poder avanzar, sin poder ayudar, hundiendome en un cielo sin fondo, cavando en un mar de placer.
Por cada día que paso viviendo en el ayer, existe un mañana presente en el talvez, buscando convertirse en victima de un vano merecer, buscando la manera de llegar a surgir, tentando a la muerte y a su forma de vivir.
Si cada día que muero me logro convertir, si cada día que vivo me logro resisitir, a las ganas de pedirte, que tiembles en tus pies, que huyas de mi vida, sin ganas de volver. Me volveré loco de remate, loco por amor, loco por todo aquello que su angustia ocasiono.
Si fuese alguien limpio, si fuese su querer, daría hasta la vida por entregar la miel, sacarme de esta jungla, rodeada de cartón, imprimir una carta, en huelga y con valor.
Escribo estas palabras, con gracia y con desden, queriendo que las leas, pensando un ¨¿para quien?¨. Si llegara una respuesta en su tarde porvenir, si hablara con ausencia mi claro decidir, haría de mis vueltas un raro decidir, saldría de este "siento" incierto y porvenir.
Camino estas calles sin rumbo y sin lugar, teniendo mi destino presente en mi trovar. Busco un pasadizo que me lleve a encontrar, las ganas de la vida y su manera de hablar, que gritan en mi oído y no dejan pasar, un rumbo pertinente, la blanca decisión, de husmear en mi cabeza, gritar en mi interior, quitarmelo de encima el peso de tu amor, el peso de tus huellas, guardadas en mi voz, livianas son las penas, pesadas en sudor, blancas y negras como un cielo, que marcha sin saber, que sigue adelante del claro perecer.
Escribiría toda la noche, haría mi labor, si no fuese tan incierto, el claro resplandor, una avalancha de besos, marginados con dolor, curados por lugares que mañana no estarán, y para un camino andar, para uno terminar, solo la verdad me podrá salvar.

Friday, July 01, 2011

aquí y allá

Dividido me encuentro, soñando en el ayer, creyendo en el mañana y sufriendo en el deber, el deber de lo que tengo, y lo que me espera, mientras el pasado y el futuro convergen en mi némesis, mi talon de aquiles, mi presente.
Siempre presente, distante en mi piel, viviendo una ausencia justificada, un paraíso sin un dios, bogando el porvenir, sin saber que dejo atrás. Arrastro mis errores en mis suelas y en mi tez, vivo cada día sabiendo a quien culpe, a quien ame, a quien deje. Miro hacia adelante y veo el porque, la vida da vueltas y todo es un camino infinito, un final sin meta, una elipse pedregosa y fatal.
Aprendo cada día y con cada converger, siento una distancia y luego un parecer, una imitación talvez, un verano azul, un oscuro amanecer, que me lleva consigo a mi siguiente atardecer.
Vago inciertamente por lo que juzgue, critico vanamente lo que algún día seré, lo que ya fui o lo que simplemente no se.
La bondad del sentimiento, un alma pura, es algo tan único y tan común, tan difícil y tan presente, en todo lo me rodea, la pupila del corazón se rige por mi sensación, de que tanto ayer, como mañana, que tanto hoy como siempre, vivo ausente en la presencia de bondad del alma de los demás.